¿QUE ES UN KNOWLEDGE ANGEL?


Todos sabemos lo difícil que es poner en marcha toda la maquinaría para arrancar una startup. En la mayoría de los casos, las aportaciones de los socios fundadores de una startup suelen ser en forma de tiempo de los cofundadores, o bien a través de inversiones de capital de family&friends.


Una vez que el proyecto comienza a tener cierta madurez, es muy común comenzar a atraer la atención de los Business Angels, que podrán inyectar capital al proyecto para que este tenga la tracción que necesita.


Pues bien, os voy a introducir un nuevo concepto que he acuñado, llamado Knowledge Angel. Un Knowledge Angel es simplemente una persona que dispone de una bolsa de conocimiento y tiempo y tiene ganas de emprender. Podríamos decir que el tiempo de un Knowledge Angel es equivalente al capital de un Business Angel. Los knowledge Angels disponen de una bolsa de tiempo limitado, y análogamente, los Business Angel disponen de una bolsa de dinero limitado. Todos tenemos claro que un Business Angel invertirá su capital en aquellos equipos y proyectos que sean de su interés y no se le ocurrirá invertir su capital en proyectos que no tengan un modelo de negocio medianamente sostenible.


Pues esto es lo mismo que hace un Knowledge Angel. Dispone de una serie de conocimientos que le permiten materializar esa idea y crear un prototipo que después se convertirá en un producto. Pero para llevar a cabo esa idea, ha de realizar una inversión de su tiempo y elegir al mejor equipo para llevarla adelante. Tendrá que confiar en esos compañeros de viaje, y si estos le fallan, estará perdiendo todo su tiempo invertido y tendrá que volver a comenzar de nuevo en otra aventura, siempre que le sigan quedando tiempo en su bolsa. Eso sí, será difícil que pierda la ilusión.


Yo personalmente me considero un Knowledge Angel, y os puedo decir que conozco muchos a mi alrededor. Muchos de ellos actuan como Knowledge Angels sin saberlo, de manera natural. He tenido la fortuna de trabajar durante tres años en la Universidad de Stanford y os puedo decir que allí había muchos Knowledge Angels, y a nadie le cabía la menor duda de que la tracción y el éxito de un proyecto dependía directamente de ellos.


Pero desafortunadamente, aquí en España, los Knowledge Angels no son tratados de la manera que se merecen, y el capital está muy por encima del tiempo y del conocimiento. A continuación os voy a contar mi experiencia negativa como Knowledge Angel en DressApp. Espero que a muchos de vosotros os sirva de ejemplo. Conozco varios Knowledge Angels en España con experiencias similares. Pero también os puedo decir que la mayoría de ellos aprovecha estos fracasos para así elegir mejor en su siguiente apuesta. Pero no dramaticemos, conozco también a muchos Knowledge Angels que no acaban así y están muy contentos con sus inversiones en tiempo realizadas.



        MI EXPERIENCIA en DRESSAPP como Knowledge angel


A continuación os voy a contar mi experiencia como Knowledge Angel con la startup DressApp, con sede en Barcelona, de la que me considero socio co-fundador y de la que desafortunadamente no pude formar parte por desavenencias con el resto de socios co-fundadores al constituir la empresa.


Espero que mi experiencia os sirva de ejemplo a aquellos Knowledge Angels en el lanzamiento de sus futuras startups. Elegir el equipo de salida es sin duda lo más importante. En el resto de startups en las que participo ( Xculpture, Raylight y Lingualia) he tenido la suerte de haber podido crear equipo, pero en DressApp no ha sido así. 


Como veréis, en esta historia hago muchas referencias a Emilio Avilés y a Oscar Escudero, mis compañeros iniciales de viaje en DressApp. Entiendo que ellos puedan tener su propia visión de lo que motivó mi abandono de DressApp. Aquí tenéis sus cuentas de twitter por si queréis contactar con ellos para contrastar cualquier comentario: @techmi (Emilio Avilés) y @escudero_o (Oscar Escudero).



        LOS COMIENZOS DE DRESSAPP


DressApp surgió en Agosto de 2011 durante una Tormenta de ideas organizada por Slash Mobility en su sede de Barcelona Activa y en la que participamos la mayoría de desarrolladores que colaborábamos con Slash Mobility por aquel entonces. ¡Aprovecho para enviar saludos a Hervera, Huguet, Manel e Ignasi!. Yo era desarrollador externo de Slash Mobility y estaba a cargo del desarrollo de la App de Letsbonus para iPhone. Así es como surgió DressApp, una aplicación que parece más destinada al uso femenino, pero que fue concebida en una reunión de desarrolladores, todo chicos, suena curioso.


Así que en Octubre de 2011 comenzamos con el desarrollo. Dado que yo no formaba parte de la plantilla de Slash Mobility, tenía dos opciones. O bien desarrollar DressApp para iPhone como desarrollador externo, como autónomo, o bien ser socio de aquella aventura como Knowledge Angel, aportando mi tiempo como capital.


Como me considero un Knowlegde Angel, está claro que opté por la segunda opción, es la que más me seducía. Así que comenzamos con el desarrollo, que se hizo paralelamente en iOS y Android, a la vez que avanzaban el backend y el frontend. Nuestra diseñadora comenzaba a perfilar los primeros bocetos y poco a poco la App iba tomando forma, con un equipo muy motivado.


La empresa no se constituiría hasta 11 meses después. Mientras tanto, Emilio Avilés, Oscar Escudero y yo éramos los socios cofundadores. Sergio se unió al poco tiempo, ya que además de ser plantilla de Slash Mobility, tenía asignado un pequeño porcentaje por su dedicación a DressApp. ¡Es que Sergio es un crack!



        LANZAMIENTO DE DRESSAPP


Después de numerosos cambios de diseño y flujo de la aplicación (¡que importante es la usabilidad!) llegó el momento del lanzamiento, que hicimos coincidir con la MWC del 2012. Slash Mobility contaba con un stand en la feria y DressApp fue la App estrella del stand durante esos días. Primero lanzamos la versión para iPhone y luego una versión más reducida para Android.


Por aquel entonces aun no habíamos concretado acerca de la fecha de constitución de la empresa como tal, pero ya comenzamos a hablar de porcentajes. Emilio y Oscar me comentaron que como Knowledge Angel, me correspondía el 5% por mi aportación en el desarrollo iPhone. La participación de Oscar era a través de la aportación directa de capital. Emilio participaba también con una aportación directa de capital y a través de las aportaciones basadas en tiempo de desarrollo que realizaba la plantilla de Slash Mobility, de la cual Emilio es CEO. Yo, al ser un Knowledge Angel, aportaba mi tiempo de desarrollo, prácticamente con dedicación exclusiva (un 90% aproximadamente). Dado que Emilio y Oscar estaban más en contacto con el proyecto, confié en el reparto que habían hecho.


       

        mi DEDICACIÓN EN DRESSAPP aumenta


Pasados unos meses, en Junio de 2012, ya habíamos publicado la quinta revisión de la App para iPhone y mi tiempo y horas de dedicación fueron aumentando. Al igual que un Business Angel podría realizar una nueva aportación monetaria, un Knowledge Angel abre su bolsa y saca más tiempo para dedicarle el proyecto. Les comenté a Emilio y Oscar que de acuerdo a mi nueva aportación, me debería de corresponder 10-15%. Ellos evaluaron la propuesta y me dijeron que como mucho me podría corresponder un 7.5%. Así que por segunda vez, acepté su propuesta, ya que ellos disponían de más información referente a las aportaciones de cada socio y además yo confiaba en ellos.


El verano llegaba a su fin y a mediados de Septiembre de 2012 llegó el momento de constituir la empresa. Había transcurrido ya casi un año y mi dedicación llegaba ya a las 1500 horas. Así que les pedí a Emilio y a Oscar revisar de nuevo los porcentajes en base a las aportaciones de cada socio, ya que la mía, como Knowledge Angel, había variado considerablemente respecto a la estimación inicial. Y es aquí donde comenzaron todos los problemas.


       

        Constitución de DRESSAPP como empresa.


Emilio me pasó entonces una hoja Excel con las aportaciones de cada uno de los socios cofundadores al proyecto. De acuerdo a las cifras que el mismo me pasó en el documento, mi aportación correspondía a un porcentaje que oscilaban entre el 20% y el 30% del total. Os podéis imaginar mi sorpresa al ver las aportaciones de cada socio, así como el balance de ingresos y gastos de los primeros once meses. Así que les comenté al respecto, ya que siempre había confiado en ellos y me pareció que había habido una falta de transparencia. Fueron dos semanas muy complicadas en las que las tablas de Excel pasaban de un lado a otro. Yo intentaba resolver todo aquello de una manera metódica y objetiva, es decir, calcular los porcentajes en base a las aportaciones de cada socio, ya fuesen dinerarias, en tiempo como Knowledge Angel o en recursos propios de personal de Slash Mobility. Pero no pudo ser así. Oscar y Emilio decían que las tablas con los tiempo no servían para valorar la participación de cada uno y ellos decían que su riesgo había sido mayor ya que Oscar y el habían aportado capital y dedicación de su plantilla. Y no solo eso, recuerdo que me comentaron que para ser socio y asegurar mi 7.5% de participación, yo debería de realizar una aportación en capital, al margen de las 1500 horas de trabajo invertidas.


También me dijeron que no se podía valorar de la misma manera la aportación dineraría que la aportación en tiempo de un Knowledge Angel y tuve que escuchar argumentos de lo más descabellados. Por ejemplo, justificaban que a las aportación dinerarias se les aplicaba un factor de ampliación de 5 veces el valor de las aportaciones en tiempo. Es decir, 25,000€ en aportaciones dinerarias y 25,000€ en aportaciones de tiempo de un Knowledge Angel eran diferentes, las primeras se multiplicarían por 5, quedando en 125,000€, contra 25,000€ de aportaciones en tiempo del Knowledge Angel. Cuando escuché esta afirmación quedé bastante tocado, ya que consideraba que mi aportación en tiempo no tenía ningún tipo de reconocimiento para ellos. Hay quien dice que el tiempo es oro. En definitiva, no había consenso. Yo entendía que Oscar y Emilio habían realizado aportaciones, pero las cifras correspondientes a todas y cada una de esas aportaciones que ellos mismos me habían pasado no cuadraban en absoluto con los porcentajes que ellos mismos calculaban posteriormente. A la vista de esto, me dijeron finalmente que el reparto no se podía hacer de manera empírica, ya que entonces a mi me correspondía más porcentaje de el que debía. Finalmente, después de unos días de discusiones, Oscar y Emilio me ofrecieron un 10%.


       

        ADIOS A DRESSAPP


Al día siguiente decidí no seguir formando parte de DressApp, no quería ser parte de ese circo, ya que en apenas un par de semanas la confianza entre los socios se había perdido completamente. Uno de los motivos principales que me llevó a tomar esta decisión fue la falta de transparencia en las cuentas, que me hacía ver que el equipo gestor no estaba haciendo su trabajo de manera profesional, tal y cómo yo esperaba de ellos. También me sorprendió, que como emprendedores que se consideran, no fuesen capaces de valorar la importancia de tener un Knowledge Angel en el equipo fundador.



        ¿QUE HACEMOS CON DEL CODIGO?


Cuando todo acabó, le comenté a Emilio que teníamos que resolver mi aportación realizada hasta entonces de alguna manera y el me dijo que efectivamente había pensado en ello y que lo comentaría con el resto de los socios de DressApp. Hasta el momento de mi abandono, yo había realizado 7 actualizaciones de DressApp para iPhone. Aun así, seguí dedicando unas par de tardes al traspaso del proyecto cuando apareció el nuevo desarrollador de iPhone.


Así que desde Septiembre hasta Diciembre de 2012, estuvimos negociando la manera en que DressApp podía remunerar las 1500 horas que yo había invertido en el proyecto como Knowledge Angel. Dado que yo había decidido no formar parte del accionarido al constituir la empresa, mi figura de Knowledge Angel perdía todo el sentido y ahora me consideraba un simple desarrollador que ha realizado un trabajo a cambio de una remuneración. Yo era consciente de que DressApp no tenía líquidez para afrontar dicho pago, así que les propuse abonar ese importe poco a poco, a medida que DressApp fuera teniendo ingresos. Les propuse diferentes fórmulas de pago, por ejemplo dedicar cada año un 10% de los ingresos a cubrir la deuda, no aplicando intereses y otras ventajas. Resaltar que todas y cada una de las personas que habían colaborado hasta entonces (desarrolladores web, Android, diseñadores, comerciales, CEO’s, etc...) habían sido remunerados por su trabajo realizado. Todos excepto yo.


Pero Emilio y Oscar no aceptaron esta propuesta ni otras que les envié. ¿Tan difícil era para ellos entender que cuando DressApp tuviese dinero, dedicase un 10% de esos ingresos a cubrir mi deuda, antes de destinarla a otros gastos de personal que iban surgiendo? Pero no, no había manera. Tanto Emilio como Oscar me planteaban esta posibilidad: cubrir la deuda realizando pagos basados en beneficios, no en ingresos. Es decir, si DressApp va bien, te pagamos por tu aportación, y si no tenemos beneficios, pues no te pagamos. Otra de las condiciones que ponían es que el código pertenecería a DressApp.


Esta propuesta me pareció muy poco profesional. Aparte de no reconocer mi trabajo y aportación, tenía que ser yo quien tuviese que arriesgar mi posible cobro, dependiendo de lo que hiciese su empresa. No querían asumir ningún tipo de riesgo. Eso sí, la aplicación seguía en el market.


Los que me conocéis podéis imaginar mi respuesta. No acepté sus condiciones y seguí mi camino. Me olvidé de DressApp y como Knowledge Angel, dedique mi energía a otros proyectos e ideas, que no faltaban.


Así que si decides animarte a invertir en DressApp como Business Angel o Knowledge Angel, ándate con cuidado y no olvides de dejar todo claro antes de comenzar.



        DAÑOS COLATERALES. ADIOS A LETSBONUS


Esa misma semana, a comienzos de enero de 2013, comuniqué a Emilio que tampoco quería seguir colaborando con ellos como desarrollador de Letsbonus para iPhone. Le informé que abandonaría el proyecto en cuanto finalizase la siguiente versión a la que me había comprometido.


Respecto a DressApp, les comuniqué que dado que no valoraban mi aportación, iba a publicar el código de DressApp en GitHub. Así que el código que realizo para DressApp es un código libre bajo licencia GNU GPL, que esta disposición de cualquier desarrollador.


Espero que este código pueda ser de utilizado y sirva de algo a algún Knowledge Angel, con eso me daría más que satisfecho.


A pesar de que dejé de colaborar con Slash Mobility hace 5 meses, me sorprende que aun sigo apareciendo en la página del equipo. Puede ser que el motivo de esto sea mostrar a los visitantes de la página que Slash Mobility es un gran equipo, o quizás se trata de un simple olvido, no lo sé:  http://slashmobility.com/slash/content/empresa-equipo.php


Pero me sorprende más aun, que en la página del equipo de DressApp no aparezca ni siquiera mi nombre, a pesar de que estén utilizando mi código y haya sido una aportación al proyecto durante 11 meses. Ni una mención, ni una referencia, ni un crédito. http://www.dressapp.es/DressUpREST/pages/team.action



        LECCIÓN APRENDIDA


Dicen que hay que acumular fracasos y aprender de ellos. Así que ya he puesto a DressApp en mi lista de fracasos. De cara a futuros proyectos en los que embarcarme, he aprendido la siguiente lección para mis futuras inversiones como Knowledge Angel.


El reparto del accionariado ha de realizarse de acuerdo a la aportación de cada uno de los socios, independientemente de que estas aportaciones sean monetarias o de un Knowledge Angel. En caso de que la aportación de los socios haya variado en el momento de constituir la empresa, esta se revisará en función de las nuevas aportaciones realizadas por cada uno de los socios.


Quizás el error fue mio al no haber firmado un pacto de socios cuando comenzamos y dejar totalmente claras las aportaciones de cada uno de los socios nada más comenzar el proyecto.


Con esta historia no os quiero desanimar como Knowledge Angels, más bien animaros a que escojáis bien a vuestros compañeros de viaje y confiéis ciegamente en su profesionalidad. El buen éxito de una startup depende de elegir al mejor equipo, y una mala elección os puede hacer perder parte de ese tiempo tan preciado. Eso sí, ya sabemos que la ilusión y las ganas de seguir adelante no la perderéis nunca.



        CODIGO FUENTE DISPONIBLE EN GITHUB


Por último, comentaros que la empresa DressApp, en su aplicación DressApp para iPhone utiliza un código fuente original de iOS que no es propiedad suya (de hecho fue creado antes de que DressApp existiese como empresa). Este código fuente ha sido desarrollado por Javier Sánchez (@jsanchezsierra) y es propiedad suya. La empresa DressApp no ha pagado ni un céntimo a Javier Sánchez por las 1500 horas de desarrollo invertido en el mismo, ni por el uso de este código. Además de esto, la aplicación de DressApp para iPhone dispone incluso de un InApp purchase por valor de 0.79€, por el que Javier Sánchez no recibe ningún porcentaje. 


Dado que el código fuente original de DressApp es propiedad mía, he decidido publicarlo en GITHUB, y distribuirlo bajo licencia GNU GPL  (General Public License) para que todos vosotros podáis hacer uso de el bajo los términos de dicha licencia.


Aquí tienes el enlace:


https://github.com/jsanchezsierra/DressApp

https://itunes.apple.com/es/app/mi-armario-bolsillo-dressapp/id500213071?mt=8

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MI EXPERIENCIA EN DRESSAPP, AGOSTO 2011- Sept. 2012